La puntualidad. Etiqueta y Protocolo.

publicado el Mar 22 2017 por clocatalinalopez

PUNTUALIDAD

Voy a desahogarme por aquí. Este espacio es para aprender, y por qué no, para comprometernos… Confieso que el tema de la puntualidad no es mi fuerte. No sé en qué momento “aprendí” a llegar rayando, a llegar en el mal llamado “tiempo de cortesía” (ley del cuarto en Colombia), o incluso a superar los minutos de paciencia de cualquiera. Pierde uno el respeto por completo, y ofrezco disculpas públicas si por aquí hay alguien que me lee y me ha tenido que esperar en algún momento. La impuntualidad es diferente de acuerdo a la cultura. Y aunque todos los impuntuales tiene una excusa, el tema cultural podría ser la mía.

Es diferente llegar puntual a empezar puntual. Me explico: Si llegamos a la hora exacta, empezamos un poco después. Si llegamos antes podríamos empezar puntuales.

A qué se debe la impuntualidad? No es más que un desorden de tiempo o de organización. Todos tenemos la misma capacidad de gestionar bien el tiempo. Por supuesto que cuando me lo propongo, puedo salir puntual y cumpliendo.

Cuando llegamos tarde, estamos usando el tiempo de las demás personas. Lo que ocasiona mal humor y peleas con justa razón. Digamos que entre amigos, lo más grave es que estén serios por unos minutos… pero en el ámbito empresarial se pueden perder clientes o el empleo mismo. Si vivimos con la precisa con la viven las personas de países desarrollados que es: “el tiempo es oro” y nunca se puede perder. Lograríamos no solo no perder tiempo, también haríamos más por más! En todos loa ámbitos de la vida.

Hay unos tips que pueden servir para lograr llegar a tiempo:

1. Llevar reloj. Nos confiamos del celular y no llevamos reloj. Pero mientras buscas el celular en la cartera, es posible que pasen minutos…

2. Poner alarmas. Si somos olvidadizas, debemos poner alarmas que nos permitan cumplir con los horarios establecidos para cada actividad.

3. Hacer planes posibles. Muchas personas se agendan tanto en el día a día que no logran cumplir con todas las actividades que se proponen. Esto también para los profesionales. Por ejemplo un médico pone más citas de las que puede atender, y lo que hace es retrasar toda una agenda que perjudica a todos sus pacientes.

4. Hacer el propósito de llegar 10 minutos antes para poder llegar sin afanes, cumpliendo, en orden.

5. Calcular toda una ruta, y el tiempo que te tomarás en cada actividad. A ese tiempo sumarle 10 minutos más por lo que pueda ocurrir.

El tiempo de cortesía o la “ley del cuarto” realmente es tiempo de descortesía. Porque es premiar a los que llegan tarde, y hacer esperar a los que cumplieron. Lo grave del tiempo de cortesía, es que ya lo hacemos propio y contamos con él, por lo tanto no llegamos a la hora, llegamos con el tiempo de cortesía. La impuntualidad es de tan mal gusto, que se contagia. Cuando tenemos una cita con alguien decimos: “Como el llega tarde siempre, yo también llegaré tarde”. Es imposible avanzar y cuidar el tiempo con un pensamiento así.

Qué tan puntual debemos llegar es éste tipo de situaciones?

1. Una entrevista laboral: Llegar media hora antes para poder ambientarnos, organizar ideas, ver el lugar. Nos quedamos en el carro o en sus alrededores, y faltando 10 minutos para la cita, entrar. Para hacer el anuncio en recepción, y así cumplir con esa primera impresión de puntualidad.

2. Reuniones laborales: Siempre con 10 minutos de antelación.

3. Una cena en casa de unos amigos: Nunca llegar antes. Es posible que estén con todos los preparativos. Llegar a la hora en punto, máximo 10 minutos más. Si tuvimos algún retraso por tráfico o demás… avisar con tiempo que no cumpliremos con la hora establecida.

4. A una cena romántica: Llegar en punto! A la hora indicada. Eso demuestra interés. Solo personas maleducadas pueden pensar que “hacerse esperar es sexy o algo parecido”.

5. La novia en su boda: Debe llegar puntual. Hay amigos y familia esperándola, es el centro de toda la atención.

Mi papá es quizás la persona más puntual que conozco. Valora el tiempo tanto como a las personas. Ejemplo tuve mucho, y me sigue dando lecciones. Así que… espero que este post sirva para que muchas nos comprometamos a ser puntuales. Sí se puede, y eso hace parte de la imagen. No más excusas! El tiempo es oro!